¿El ácido húmico y el ácido fúlvico son hormonas vegetales?
La diferencia que todo agricultor debería conocer
En agricultura es muy común escuchar frases como: “este producto contiene hormonas”, “el ácido húmico estimula el crecimiento como una auxina” o “el ácido fúlvico hace crecer las raíces”.
Entonces, ¿por qué muchas veces producen efectos positivos sobre el crecimiento de las plantas? La respuesta está en comprender la diferencia entre hormonas y sustancias bioestimulantes.
Las hormonas vegetales son los “mensajes” de la planta
Las plantas producen de manera natural unas moléculas llamadas fitohormonas u hormonas vegetales.
Su función no es alimentar a la planta, sino transmitir señales químicas que indican qué proceso debe activarse en determinado momento.
Podemos hacer una analogía muy sencilla. Si imaginamos que una planta es una empresa, las hormonas serían como las instrucciones que envía la gerencia para coordinar las diferentes áreas de trabajo. No aportan materia prima, sino que comunican qué debe hacerse.
Entonces, ¿qué son el ácido húmico y el ácido fúlvico?
El ácido húmico y el ácido fúlvico pertenecen al grupo de las sustancias húmicas.
Son compuestos derivados de la transformación de la materia orgánica y forman parte de un conjunto de moléculas presentes naturalmente en los suelos y también utilizadas en numerosos productos agrícolas.
Por tanto, la clasificación correcta es la siguiente:
Es decir, pertenecen a una familia completamente diferente.
No son auxinas, no son giberelinas y tampoco son citocininas.
Son sustancias húmicas.
¿Por qué ayudan al crecimiento si no son hormonas?
Esta es probablemente la pregunta más importante.
Muchas investigaciones en fisiología vegetal han demostrado que determinadas sustancias húmicas pueden favorecer procesos relacionados con el desarrollo radicular, la absorción de nutrientes y la actividad metabólica de la planta.
Es decir, producen respuestas fisiológicas positivas.
Pero producir una respuesta positiva no significa pertenecer a la familia de las hormonas.
¿Dónde entran los bioestimulantes?
Aquí aparece otro concepto que merece claridad.
Un bioestimulante no es necesariamente una hormona ni tampoco un fertilizante.
Favorecer determinados procesos naturales de la planta, mejorar la eficiencia en el aprovechamiento de nutrientes o contribuir a una mejor respuesta frente a diferentes condiciones de estrés, dependiendo de su composición.
Dentro de esta categoría pueden encontrarse:
- Ácidos húmicos.
- Ácidos fúlvicos.
- Aminoácidos.
- Extractos de algas.
- Péptidos.
- Microorganismos beneficiosos, entre otros.
Por eso, decir que un producto es bioestimulante no significa afirmar que contiene hormonas.
¿Qué debemos comunicar correctamente en agricultura?
Conclusión
Las hormonas vegetales son señales químicas producidas por la planta que regulan su crecimiento y desarrollo.
El ácido húmico y el ácido fúlvico no son hormonas; son sustancias húmicas que pueden ejercer efectos bioestimulantes y favorecer procesos importantes relacionados con las raíces, la nutrición y la fisiología vegetal.
En agricultura, no todo lo que estimula el crecimiento es una hormona. Cada sustancia tiene su propia naturaleza, su mecanismo de acción y su función dentro del complejo sistema que hace posible el desarrollo de una planta saludable y productiva.
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